General Idea: El tiempo quebrado por un virus, un texto de Irving Domínguez

CONVOCATORIA PARA PARA PROPONER Y PRODUCIR UNA EXPOSICIÓN EN CUALQUIER PARTE DEL MUNDO, EXCEPTO EN LA CIUDAD DE NUEVA YORK
07/02/2017
Pável Aguilar
08/02/2017

General Idea: El tiempo quebrado por un virus, un texto de Irving Domínguez

El prólogo de la retrospectiva de General Idea (Canadá, 1970 – 1994), muestra bajo la curaduría de Agustín Pérez Rubio, es una instalación de gran formato de 1990: Fin de siècle. Tres amigables réplicas de crías de foca son el único acento en una sala con el piso cubierto (así como algunas secciones de las paredes) de placas de poliestireno expandido (unicel). En la conversación que el curador sostuvo con el artista, activista y académico Gregg Bordowitz, Pérez Rubio señaló la instalación como una metáfora de la condición de supervivientes bajo la cual se percibían los integrantes del colectivo ante el avance de la epidemia del SIDA1.

Fin de siecle, 1990

Fin de siecle, 1990

Por supuesto, la metáfora ambientalista también opera en la lectura de la obra, pero Fin de siècle señalaba una serie de acontecimientos urgentes que establecían una equivalencia entre la cruel explotación de una especie animal y los enfermos de VIH en 1990. Tan sólo en Estados Unidos se habían registrado 307,000 casos de SIDA, fase terminal de la infección por VIH, aunque se estimaba que el número no reportado disparara la cifra hasta el millón de afectados. La estimación mundial era en aquel año de 8 a 10 millones de personas viviendo con VIH2.

En 1990 se reportó la muerte del primer menor de edad en ese país por la enfermedad y su Administración de Alimentos y Medicamentos aprobaba el uso del medicamento Zidovudina, mejor conocido como AZT, en niños con la infección. Las muertes ya habían alcanzado la cifra de 7,500 decesos y aún faltaba lo peor, el pico de 1995 con 12,000 muertes3.

AA Bronson, Félix Partz y Jorge Zontal vieron fallecer, al igual que otros artistas y profesionales del arte, a muchos de sus amigos, de sus parejas y colegas en un estado crítico cuando las opciones para combatir la enfermedad se reducían un medicamento con devastadores efectos secundarios. La obra que ocupa la pared continua más larga dedicada el colectivo presenta 1,825 esculturas que reproducen una cápsula de AZT (1991), la cantidad total de medicamento que un paciente con VIH debía tomar durante un año. Otro grupo escultórico reproduce la dosis diaria en mayor tamaño, 5 cápsulas (1991). El AZT debía tomarse invariablemente cada 4 horas, interrumpiendo el sueño y cualquier otra actividad cotidiana.

General idea cinco capsulas, 1991

Los efectos secundarios de la Zidovudina están ampliamente documentados y no necesariamente eran reportados por todos los usuarios4. Sin embargo, el medicamento producía dolores abdominales, vómito y problemas digestivos, fatiga, desgaste muscular irreversible (miopatía), y anemia, entre otros malestares inhabilitantes. El problema con el AZT es que mantenía a raya la infección por VIH durante algunos meses continuos, incluso un año, pero luego el conteo de células (T4) para detectar el estado del sistema inmune descendía abruptamente después de haberse registrado una mejora sustancial.

AZT, 1825 capuslas, 1991

El AZT fue el primer medicamento para combatir el VIH que pudo administrarse bajo prescripción médica desde 1987. Si bien su aplicación respondió a una enorme presión de organizaciones civiles y una urgencia médica de dimensiones imprevistas, no resultó una solución definitiva5. A pesar de sus limitaciones y los efectos secundarios, este medicamento obligó a médicos, científicos y laboratorios a continuar con el desarrollo de cuadros de nuevos tratamientos que desembocarían en el uso de varios antirretrovirales combinados, los alguna vez llamados “cócteles”, que permitirían vivir con el virus con efectos secundarios mínimos y aumentarían significativamente la esperanza de vida.

La caracterización biológica del virus, en particular del Virus de Inmunodeficiencia Humana, resultó apropiada para describir los métodos que General Idea usó para circular su producción, sobre todo a través de soportes impresos y fanzines. Si bien ya habían dado claras muestras de su capacidad de insertar propuestas conceptuales en diarios, programas de televisión y actividades públicas orientadas al entretenimiento masivo (baste recordar el concurso de belleza Miss General Idea), la propagación de un icono en las calles, el transporte público y los espacios publicitarios terminaría por redondear la metodología del colectivo que confiaba en la extensa vida de su propuesta como parásito visual.

AIDS (1987) partía de una apropiación crítica de la famosa obra de Robert Indiana creada en 1966: Love. Durante siete años la obra saltó del lienzo para circular como cartel, timbre postal, calcomanía, papel tapiz, publicidad electrónica en espacios públicos y hasta una línea de accesorios que incluyó playeras, anillos y mascadas. La obra maduró como el logo de una época aciaga, la cual concluye con la muerte de Partz y Zontal en 1994 a causa del SIDA.

Aids

La museografía de Tiempo partido abre y cierra con el ciclo de trabajo del colectivo con esa enfermedad. Parecería que las oportunidades un futuro mejor, de sobrevivir con dignidad quedan canceladas mientras unas siglas se repiten incesantemente sobre el muro… Gregg Bordowitz señalaba que General Idea propone una construcción “acronológica” de la Historia y de su propia historia en el arte al combinar fragmentos de su propia narrativa como parches en una serie de acontecimientos directamente o indirectamente relacionados, fueran estos producidos por el colectivo, ficciones creadas por ellos o hechos meramente coyunturales. El tiempo que incumbe al desarrollo de las obras es el tiempo presente, el aquí y el ahora, una respuesta ante un futuro cancelado por la mortalidad de sus propios integrantes.

Es cierto que la etapa crítica del VIH – SIDA ha pasado en la región, pero la obra de General Idea sirve como un recordatorio de la creatividad cual poderosa arma para sobreponerse a episodios devastadores. Sirvan estos apuntes sobre una faceta de la producción del colectivo canadiense para abonar una conversación inconclusa sobre arte y VIH en América Latina, un reto que el propio Pérez Rubio divisa desde esta curaduría como un gran pendiente de la crítica, la investigación académica y la investigación curatorial.

Ciudad de México, 7 de febrero de 2017.

General Idea: Tiempo partido se presenta en el Museo JUMEX hasta el 12 de febrero del 2017

Sobre General Idea: https://en.wikipedia.org/wiki/General_Idea


 

  1.  La conversación se llevó a cabo en el Museo JUMEX el 28 de enero del 2017.
  2. http://www.avert.org/professionals/history-hiv-aids/overview
  3. https://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/mm5021a2.htm
  4. https://aidsinfo.nih.gov/drugs/4/zidovudine/0/patient/
  5. http://www.independent.co.uk/arts-entertainment/the-rise-and-fall-of-azt-it-was-the-drug-that-had-to-work-it-brought-hope-to-people-with-hiv-and-2320491.html

 

Irving Domínguez
Irving Domínguez
(México DF, 1976) Es curador y crítico de arte. Realizó estudios de fotografía en el Centro de la Imagen (CONACULTA) y la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH - INAH). Sus estudios curatoriales los realizó en el Centro de la Imagen, en Teratoma, A. C., y en la Colección/Fundación JUMEX. Entre sus curadurías recientes destacan" Revires. Una antología" presentada en Casa de la 1ª Imprenta de América (UAM), 2014; "Todos Somos Migrantes" (curada junto con Annick Donkers) montada en el espacio independiente La Miscelánea (D.F.), la Fototeca de Zacatecas Pedro Valtierra, en la Universidad Iberoamericana – campus Ciudad de México y en el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (2013 – 2014); e "Ineluctable Modalidad de lo Visible" de Wojtek Ulrich (Polonia– USA) en Ex Teresa Arte Actual (INBA), 2013. Es coautor del libro "Alberto Flores Varela. Esplendor del retrato en estudio" publicado por CONARTE – Nuevo León (2014).Textos suyos han sido incluidos en la antología "Desde aquí. Contexto e internacionalización", bajo la edición de Gerardo Mosquera (La Fábrica, Madrid, 2012); la memoria del proyecto curatorial "Trolebús. 2004 – 2009" (Grupo Habita - FONCA, 2012); y "El tiempo expandido", bajo la edición de Sergio Mah (La Fábrica, Madrid, 2010), entre otras publicaciones. Desde el 2011 es colaborador del Programa de Fotografía Contemporánea del Centro de las Artes de Nuevo León (CONARTE), modalidad de enseñanza que también se implementó en 2013 en el Centro de las Artes del estado de Hidalgo. El programa ha tenido emisiones únicas en otras entidades a través del Instituto Sonorense de Cultura, 2014, y el espacio independiente Gimnasio de Arte y Cultura en el Distrito Federal, 2013. Desde el 2012 es parte del cuerpo de colaboradores del programa internacional SOMA Summer. Durante el periodo 2013 – 2014 obtuvo un estímulo del Programa de Apoyo a la Docencia, Investigación y Difusión de las Artes (PADID) para la realización durante el 2014 del programa educativo "Tres ejes para la comprensión del arte" (en colaboración con César Holm y Analí Nuñewz) en el Centro de las Artes de San Luis Potosí Centenario.